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Lo que de verdad cuesta un chatbot con IA

Menos de un céntimo. Eso es lo que gasta el asistente con IA de esta web en cada conversación. Lo complicado es construirlo de forma correcta y adaptarlo a los requisitos legales necesarios.

Autor
Julio Simón
Publicado
Lectura
8 min

Las últimas tres conversaciones con el asistente de IA de esta web costaron 0,0034 €. Eran conversaciones de prueba, con clientes simulados que se comportan como los reales: una clínica dental que preguntaba por una web con cita online, alguien que quería saber qué incluye el mantenimiento y una empresa que pedía precio para un sistema de gestión. El asistente contestó a los tres con las tarifas publicadas, recogió sus datos de contacto y preparó el resumen de cada consulta.

Esta cifra contradice una idea muy extendida, la de que la inteligencia artificial es cara. Una empresa que pone un asistente en su web paga solo por el texto que el modelo lee y escribe, y una consulta comercial, en estos términos, suele consumir muy poco texto. Dicho esto, el verdadero coste de un chatbot radica en construirlo de manera que no se equivoque, y en que trabaje dentro de los márgenes que exige la ley cuando la IA habla con tus clientes.

Por qué cuesta tan poco

Los modelos de lenguaje que usa el asistente de IA se facturan por tokens. Estos tokens son fragmentos de palabra y tienen un precio de lectura y otro de escritura. Aparte de los mensajes que los usuarios escriben en el asistente, existen también unas reglas e información de contexto que se adjuntan a las conversaciones para que el modelo de IA sepa responder adecuadamente, y esta información de contexto, por lo general, es muy extensa, haciendo que la cantidad de tokens que se envía al modelo se incremente bastante.

En el asistente de esta web, este contexto pertenece a la parte de las instrucciones y tarifas del negocio y ocupa unos 6.300 tokens. Cada llamada lee entre 6.300 y 7.500 tokens para escribir unas respuestas de 200 tokens de media. Y hay más llamadas que mensajes, porque antes de responder el asistente consulta las tarifas: las tres conversaciones de la prueba sumaban doce mensajes del visitante y, para responder de forma correcta, necesitaron diecisiete llamadas en total.

Con esos consumos, el coste total depende de dos decisiones que se toman al construirlo.

La primera es la caché. Los proveedores cobran mucho menos por el texto que ya leyeron en la llamada anterior, y como las instrucciones y tarifas son idénticas en todas, casi toda la conversación se beneficia de ello. En la prueba, más del 93 % de lo que leyó el modelo en la segunda y en la tercera conversación salió de la caché, a un precio treinta veces menor. Sin ella, esas dos conversaciones habrían costado unas seis veces más.

La segunda es el nivel del modelo. El que atiende en esta web cuesta unos 0,12 € por cada millón de tokens leídos, y uno de gama alta, alrededor de 3,56 €. Para responder a una consulta comercial con las tarifas delante no hace falta recurrir a un modelo de gama alta. El sistema funciona perfectamente con un modelo económico, ya que no es necesario un razonamiento profundo para mantener una conversación útil y fluida con el visitante.

A continuación, te dejo una calculadora interactiva para que veas en directo cómo varía el coste de las llamadas a un modelo de IA.

Conversaciones al mes

Mensajes por conversación

Modelo

Caché

Coste mensual estimado

0,55 €

0,0011 € por conversación

Entrada a 0,12 € y salida a 0,37 € por millón de tokens

Consumos medidos el 5 de octubre de 2026 en el asistente de esta web: 6.300 tokens fijos por llamada, unos 200 de respuesta y 1,4 llamadas por mensaje del visitante. El nivel económico usa el precio que facturó su proveedor ese día; los otros dos, precios de catálogo del 14 de octubre de 2026. Los proveedores facturan en dólares y aquí están convertidos a 0,89 € por dólar.

Con el modelo económico y la caché activa, quinientas conversaciones al mes cuestan 0,55 €. Con un modelo de gama alta y sin caché, 100 €. La diferencia es enorme y conviene conocerla.

Dónde está el coste real del sistema

Un asistente como este se construye en uno o dos sprints de una semana, de 1.190 a 2.380 €. Conectar el modelo al sistema se resuelve pronto. El tiempo se emplea sobre todo en conseguir que siempre responda bien y de forma correcta al cliente, incluso cuando este pregunta cosas fuera de contexto o que no tienen nada que ver con el uso para el que ha sido construido.

Lo primero son las instrucciones, que fijan cómo se presenta el asistente, de qué puede hablar y qué debe dejar en manos de una persona. Lo segundo, los datos. Las tarifas y las condiciones le llegan desde la misma fuente que alimenta la web, para que no pueda dar una cifra que la página no refleje. Lo tercero son los límites, que acotan cuántos mensajes admite una conversación y cuánto puede extenderse cada respuesta. Así el gasto máximo es una cifra conocida. Como protección extra, al asistente se le asigna un presupuesto limitado que actúa de cortafuegos, de modo que si se agota, el asistente se detiene y la página ofrece el formulario en su lugar.

Y por último, queda lo que más tiempo lleva, que son las pruebas. Un modelo de lenguaje responde con la misma soltura cuando acierta que cuando se equivoca, y la única manera de saber con qué frecuencia falla es medirlo. Antes de publicarlo, este asistente pasó por un banco de trescientas conversaciones con clientes simulados, que comprueba cada cifra contra la tarifa, que no se ofrezcan descuentos, que no se invente servicios y que el resumen llegue completo. Con cada cambio de modelo o de instrucciones, se vuelve a ejecutar el banco de pruebas hasta que el resultado final cumpla con los criterios de aceptación definidos. El total de conversaciones simuladas para alcanzar un rendimiento óptimo del agente de IA de esta web fue de unas 18.000 conversaciones y unas 19 horas ininterrumpidas de pruebas y mejoras de las instrucciones.

Las obligaciones legales y cómo influyen en el sistema

El asistente de IA intercambia información con los clientes y, por lo tanto, recibe datos personales en cada conversación, como el nombre, email, teléfono del interesado y a menudo la situación de su negocio. Toda esta información es confidencial y necesita tratarse con respeto a la ley, por lo que es necesario tener en cuenta cinco asuntos importantes:

  • Información y transparencia. La página presenta al asistente como un agente de IA, y la política de privacidad explica qué hace, qué proveedores intervienen y con qué base jurídica.
  • Usar modelos europeos. El proveedor que ejecuta el modelo trata datos por cuenta de la empresa, y el RGPD exige con él un contrato de encargado del tratamiento. Hay proveedores europeos que lo incluyen en sus condiciones generales y que procesan los datos dentro de la Unión Europea, de modo que resuelven ambos asuntos a la vez. Si se usan proveedores que gestionen los datos fuera de la Unión Europea, conviene indagar al respecto para alinearse con los requisitos legales del país del cliente.
  • Saber adónde viajan los datos. La mayoría de modelos se ejecutan fuera de la Unión Europea, y enviar datos allí exige una garantía. Aquí solo intervienen proveedores que se comprometen a no conservar el contenido de las conversaciones ni a entrenar sus modelos con él.
  • Borrado de datos. Las conversaciones se eliminan solas a los 90 días.
  • Dejar la decisión a una persona. El asistente resume la consulta. La valoración y la respuesta las envío yo.

A esas obligaciones se suma, desde el 2 de agosto de 2026, la del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial: quien conversa con un sistema de IA tiene que saberlo, salvo que resulte evidente. Basta con que el asistente se presente como lo que es.

Dicho esto, es indispensable tener en cuenta todos estos aspectos antes de construir un asistente de IA, ya que, dependiendo de la región, legislación y requisitos del cliente, se deberán elegir modelos y proveedores previamente seleccionados que cumplan con todo.

Lo expuesto en este artículo es información general y no sustituye al consejo de un abogado, que conviene pedir cuando el asistente va a manejar datos de salud o financieros.

Qué pedir a quien te lo construya

Con el orden real de los costes delante, las preguntas para quien vaya a construirte un asistente de IA cambian. La cuota mensual suele tener poco impacto en el precio. Lo que de verdad importa saber es de dónde saca el asistente sus respuestas, qué límites tiene, cómo se ha probado, qué proveedores ven las conversaciones y cuándo se borran. Son preguntas que deben responderse por escrito y antes de empezar.

La infraestructura es lo barato. Lo verdaderamente costoso es que no se equivoque.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un chatbot con IA para una empresa?

Construir un asistente de atención al cliente cuesta de 1.190 a 2.380 €, sin impuestos, que corresponden a uno o dos sprints de una semana. Ese precio se paga una vez. Después queda el consumo del modelo, que depende del número de conversaciones.

¿Cuánto cuesta un chatbot con IA al mes?

El de esta web gasta 0,0011 € por conversación, medido el 5 de octubre de 2026. Con 500 conversaciones al mes, el consumo es de alrededor de 0,55 € usando un modelo económico y con la caché activa.

¿Un chatbot con IA cumple el RGPD?

Puede cumplirlo, y depende de cómo se construya. Hace falta informar a quien escribe, ver cómo trata los datos el proveedor seleccionado, dar cobertura a las transferencias de datos fuera de la Unión Europea, fijar un plazo de borrado y trabajar con proveedores que no entrenen sus modelos con las conversaciones.

¿Hay que avisar de que el chatbot es una IA?

Sí. Desde el 2 de agosto de 2026 el Reglamento europeo de Inteligencia Artificial obliga a que las personas sepan que están hablando con un sistema de IA, salvo cuando resulte evidente por el contexto.

¿El proveedor del modelo puede usar las conversaciones para entrenar?

Depende de las condiciones del proveedor, así que conviene tenerlo por escrito. Trabajo únicamente con proveedores que se comprometen a no entrenar con los datos y a no conservar el contenido de las conversaciones.

¿Se puede poner el mismo chatbot en la web y en WhatsApp?

Sí. El asistente es el mismo, solo cambia el canal por el que se envían y reciben los mensajes. Añadir WhatsApp a un asistente de web suele ocupar el segundo sprint.

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