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Lo que mantiene en pie una página web

Cuando una web lleva años sin dar un solo problema, rara vez es casualidad. Detrás suele haber actualizaciones al día, backups comprobados y alguien pendiente de que todo siga funcionando. Ese trabajo se llama mantenimiento, y esto es lo que incluye y lo que cuesta al mes.

Autor
Julio Simón
Publicado
Lectura
8 min

Una página web, como cualquier otro software, necesita mantenimiento. Aunque nadie la toque, una web publicada depende de un servidor, de un certificado de seguridad, de un gestor de contenidos y de decenas de componentes que siguen cambiando por su cuenta aunque tú no cambies nada.

El mantenimiento es precisamente el trabajo que se ocupa de esos cambios: aplicar las actualizaciones a tiempo, guardar copias por si algo sale mal y vigilar que la web siga respondiendo. En este artículo explico en qué consiste cada una de esas tareas, qué ocurre el día en que algo falla, que es cuando de verdad se nota la diferencia entre un plan y otro, y cuánto cuesta todo ello al mes. Lo que cuento sirve igual para una web en WordPress, en cualquier otro gestor de contenidos o hecha a medida.

Lo que cambia sin que lo toques

El gestor de contenidos (el programa con el que se editan las páginas, como WordPress), sus extensiones y el resto de piezas del código reciben correcciones de seguridad continuamente. Mantenerlas al día es la tarea que más protege una web, pero también la que más cuidado requiere, porque una actualización puede alterar el funcionamiento de otra pieza. Por eso las actualizaciones se aplican siempre con un backup reciente y, una vez aplicadas, se comprueba que la web sigue funcionando correctamente.

Las tareas son las mismas sea cual sea la tecnología; lo que varía es dónde se concentra el trabajo:

  • WordPress. Hay que mantener al día el núcleo, el tema y los plugins. Cuantos más plugins tiene una web, más actualizaciones recibe y más conviene revisarlas una a una.
  • PrestaShop y otros gestores. El trabajo se reparte entre el núcleo y los módulos, con especial atención a los de pago y de envío.
  • Webs a medida. No tienen plugins, pero sí un lenguaje, un framework y unas dependencias con su propio calendario de versiones.

También mantengo webs que no he desarrollado yo, independientemente de la tecnología con la que estén hechas. En ese caso trabajo sobre tu hosting con los accesos que me facilites y, antes de empezar, reviso el estado de la web para decirte con claridad qué necesita. Si lleva tiempo sin mantenimiento, la puesta al día se hace como un encargo aparte de 190 €.

Lo que se guarda

Un backup es una copia completa de la web, pero no cualquier copia sirve. Para que sea útil tiene que cumplir tres condiciones: hacerse con una frecuencia acorde a lo que cambia la web; guardarse fuera del servidor donde está alojada, para que siga disponible si ese servidor falla; y haberse probado a restaurar alguna vez, porque hasta que no se restaura una copia no se sabe si realmente funciona.

En mis planes el backup se guarda siempre fuera del servidor; la frecuencia depende del plan y puede ser semanal, diaria o cada 12 horas.

Lo que se vigila

Hay dos cosas que conviene vigilar de forma permanente: que la web esté disponible y que sea segura. Para lo primero, un sistema automático comprueba la web las 24 horas y avisa en cuanto deja de responder, de manera que la incidencia se atiende en el momento en que ocurre y no cuando la descubre un cliente.

En cuanto a la seguridad, lo básico es el certificado (el candado que aparece en el navegador), que debe estar siempre activo y renovado. A partir de ahí, los planes superiores añaden un cortafuegos, que filtra el tráfico antes de que llegue a la web, y un escaneo periódico en busca de malware, es decir, de código malicioso.

Además, con el tiempo una web tiende a volverse más lenta, a medida que acumula imágenes, extensiones y contenido. Por eso, a partir del plan Corporativo, el mantenimiento incluye también la optimización de la velocidad de carga.

El día que algo falla

Tarde o temprano algo falla: una actualización rompe una página, el servidor deja de responder o un formulario ya no envía los mensajes. Ese día hay dos cifras que importan de verdad, y son las que distinguen un plan de otro: cuánto se pierde y cuánto se tarda en reaccionar.

Lo que se pierde depende de la antigüedad del último backup. Con un backup semanal, restaurar la web puede suponer perder los cambios de varios días, algo asumible en una web que apenas se actualiza; con uno diario se pierde, como mucho, un día. Una tienda que recibe pedidos todos los días necesita un margen más corto, y por eso su backup se hace cada 12 horas.

El tiempo de reacción es el otro compromiso del plan. En los míos, el tiempo de respuesta es de menos de 48 horas en el Esencial, de menos de 24 en el Corporativo y de 12 en el de Tienda, que se reduce a 4 horas cuando se trata de una urgencia.

Si el problema es una infección de malware, la limpieza va incluida una vez al año en el plan Tienda; en los demás planes se hace como un encargo a precio cerrado de 190 €.

Lo que cuesta al mes

Con esas dos cifras en mente, las cuotas se entienden mucho mejor. Estos son mis tres planes:

Esencial Corporativo Tienda
Cuota al mes 35 € 55 € 95 €
Backup Semanal Diario Cada 12 horas
Respuesta En menos de 48 horas En menos de 24 horas En 12 horas, y en 4 las urgencias
Cortafuegos y escaneo de malware No Sí Sí
Trabajo incluido al mes No 30 minutos Una hora
Informe mensual No Sí Sí, con las métricas de la tienda

Los tres incluyen las actualizaciones, el backup guardado fuera del servidor, el certificado de seguridad y la vigilancia de disponibilidad. Las cuotas no incluyen impuestos y ningún plan tiene permanencia: se pagan mes a mes y se pueden cancelar cuando quieras. Tienes la comparación completa, fila a fila, en la página de mantenimiento.

Si la web la he desarrollado yo y está alojada en mis servidores, el hosting va incluido en cualquiera de los planes. Si está alojada en otro sitio, el plan cubre únicamente el mantenimiento y tu proveedor de hosting sigue siendo el mismo.

El plan cubre el trabajo del día a día. Los trabajos de más envergadura, como una sección nueva o un rediseño, se presupuestan aparte, con una bolsa de horas o con un encargo a precio cerrado. Y en el caso de un software a medida, como una aplicación interna, el mantenimiento se dimensiona en un plan customizado en función de sus requisitos.

Qué preguntar antes de contratar

Dos planes con la misma cuota pueden cubrir cosas muy distintas. Antes de contratar uno, conviene hacer estas preguntas:

  1. ¿Hay permanencia? Pregunta también qué ocurre con la web y con sus backups si te das de baja.
  2. ¿Dónde se guardan los backups? Si están fuera del servidor, siguen disponibles aunque el servidor falle.
  3. ¿Se ha probado a restaurarlos? Una restauración de prueba es la única forma de comprobar que funcionan.
  4. ¿En cuánto tiempo responden? Y si ese plazo es distinto cuando la web está caída.
  5. ¿Qué trabajo va incluido? Cuántos minutos al mes y cómo se contabilizan.
  6. ¿A nombre de quién está el dominio? Debería estar al tuyo. Y si el hosting lo pone el proveedor, conviene saber cómo te llevarías la web si decides cambiar.
  7. ¿Qué recibo cada mes? Un informe mensual es la prueba de que el trabajo se está haciendo.

Si las respuestas son claras, lo más probable es que tu web sea de las que pasan años sin dar un solo problema. Y ya sabes que no será por casualidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta el mantenimiento de una página web al mes?

Mis planes cuestan 35 €/mes, 55 €/mes y 95 €/mes, sin impuestos y sin permanencia. La diferencia entre ellos está en la frecuencia del backup, el tiempo de respuesta, la seguridad añadida y el trabajo incluido cada mes.

¿Qué incluye el mantenimiento web?

Las actualizaciones del CMS, de sus extensiones y de las dependencias, los backups guardados fuera del servidor, el certificado de seguridad, la vigilancia de disponibilidad las 24 horas y el soporte. Los planes superiores añaden el cortafuegos, el escaneo de malware, la optimización de velocidad, los cambios menores de contenido y un informe mensual.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento de una web en WordPress?

Lo mismo que el de cualquier otra web, desde 35 €/mes. El plan mantiene al día el núcleo de WordPress, el tema y los plugins, guarda los backups fuera del servidor y vigila la seguridad.

¿Puedo contratar el mantenimiento de una web que ha hecho otra empresa?

Sí, sea cual sea la tecnología con la que esté hecha. El plan trabaja sobre tu hosting con los accesos que me facilites. Antes de arrancar reviso el estado de la web, y si lleva tiempo sin mantenimiento, la puesta al día es un encargo de 190 €.

¿El mantenimiento web tiene permanencia?

En mis planes no. Se pagan mes a mes y se cancelan cuando quieras, sin penalización. Si la web se aloja conmigo, al terminar te entrego el último backup y te ayudo a llevarla a donde decidas.

¿Qué pasa si mi web se cae o aparece malware?

La vigilancia me avisa a cualquier hora si la web deja de responder, y me pongo con ello sin esperar a que lo notes. La limpieza de malware va incluida una vez al año en el plan Tienda, y en el resto es un encargo a precio cerrado de 190 €.

¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?

Con el plan Esencial son 420 € al año, con el Corporativo 660 € y con el de Tienda 1.140 €, sin impuestos. A eso se suma la renovación del dominio, que cobro a precio de coste.

Servicio relacionadoMantenimientoSi ya tienes el sistema y lo que necesitas es que siga funcionando, aquí está el plan.
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