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Un presupuesto web, partida a partida

Confiar en un presupuesto web únicamente teniendo en cuenta el total, suele ser un error. Te acompaño en este ejercicio de transparencia donde te ayudaré a entender, identificar y validar presupuestos de diseño y desarrollo web.

Autor
Julio Simón
Publicado
Lectura
8 min

Este es un presupuesto mío, tal como lo recibe un cliente: el de una Web Esencial, la página que presenta un negocio con sus servicios, su equipo y su formulario de contacto. Cuatro líneas y un total.

Partida Importe
Diseño a medida 230 €
Desarrollo 370 €
SEO técnico y analítica 95 €
Puesta online y documentación 95 €
Total sin impuestos 790 €
IVA (21 %) 165,90 €
Total con IVA 955,90 €

Seamos sinceros, lo primero que se mira de un presupuesto es el total. Sin embargo, el total hay que desglosarlo detalladamente para entender correctamente qué es lo que se incluye. Esos 955,90 € no cuentan si la web está diseñada desde cero para ti o sale de una plantilla reutilizable, cuántas páginas tiene ni qué pasará con la web el año que viene. Todo eso está desglosado en cada una de las partidas, pero también hay que tener en cuenta lo que el presupuesto omite.

Lo que dice cada línea

La primera línea, la del diseño, responde a una pregunta clave: si la web se diseña desde cero para ti. Esos 230 € cubren los bocetos y el diseño visual de hasta cinco páginas con tu identidad corporativa, y no se programa nada hasta que hayas aprobado ese diseño. Si un presupuesto no incluye esta partida, lo más probable es que la web salga de una plantilla, aunque no lo diga.

La segunda línea, la del desarrollo, es la construcción de la web en sí: la maquetación, la carga de los contenidos, los formularios y las pruebas en móvil y en escritorio. Es la partida más grande porque es donde se concentra la mayor parte del trabajo, y también la que más varía de un proyecto a otro.

Las dos últimas líneas son las más pequeñas, pero conviene fijarse bien en ellas. El SEO técnico y la analítica cubren lo que Google necesita para encontrar la web y lo que tú necesitas para saber quién la visita. La puesta online y la documentación cubren el día en que la web se publica, con su certificado de seguridad, y la documentación que te queda para poder gestionarla después. Como son importes pequeños, muchos presupuestos los dan por supuestos y ni siquiera los mencionan. Es un error, porque lo que no aparece en el presupuesto no tiene un alcance definido y acaba generando discusiones al final del proyecto.

Además de la tabla, hay que leer las condiciones, que son tan importantes como las partidas. Este presupuesto cubre hasta cinco páginas, el dominio y el hosting del primer año y una ronda de revisión; el plazo estimado es de 2 semanas y se paga en dos partes, una al empezar y otra al terminar.

Dónde crece el precio

Leyendo el presupuesto de esta manera se entiende algo que el total no explica: por qué una web cuesta más que otra. Para verlo con claridad, estos son mis tres paquetes con todas sus partidas representadas a la misma escala.

Web Esencial

790 €

~2 semanas

  • Diseño a medida230 €
  • Desarrollo370 €
  • SEO técnico y analítica95 €
  • Puesta online y documentación95 €

Web Corporativa

1.290 €

~2-3 semanas

  • Diseño a medida360 €
  • Desarrollo575 €
  • Blog130 €
  • SEO ampliado130 €
  • Puesta online y documentación95 €

Tienda Online

1.990 €

~3-5 semanas

  • Diseño a medida390 €
  • Desarrollo de la tienda590 €
  • Blog130 €
  • SEO ampliado130 €
  • Carga de catálogo200 €
  • Pagos y textos legales280 €
  • Facturación integrada175 €
  • Puesta online y documentación95 €
Todas las barras están a la misma escala. La más larga es el desarrollo de la tienda.

Entre la Web Esencial y la Corporativa hay una diferencia de 500 €, y la mayor parte está en las dos primeras partidas. Se pasa de cinco páginas a doce, por lo que hay más que diseñar y más que desarrollar, y además se añade un blog. En resumen, es el mismo tipo de trabajo pero en mayor cantidad.

Entre la Corporativa y la Tienda Online la diferencia es de 700 €, pero en este caso ocurre lo contrario: el diseño y el desarrollo apenas cambian. La diferencia está en tres partidas nuevas que antes no existían: la carga del catálogo, los pagos con sus textos legales y la facturación, que en conjunto suman 655 €. Es decir, una tienda online es una web corporativa con tres trabajos adicionales, cada uno con su precio, y por eso cuesta más sin ser necesariamente más grande.

Por último, hay una partida que no cambia en ninguno de los tres paquetes: la puesta online. Publicar una web y documentarla cuesta lo mismo tenga cinco páginas o cincuenta productos. Por eso, si en un presupuesto todas las partidas crecen en la misma proporción, conviene preguntar cómo se ha calculado cada una.

Lo que no está escrito

Queda la parte más difícil de revisar, precisamente porque no está escrita. Todos los presupuestos dejan cosas fuera, y es normal que lo hagan; la diferencia entre un presupuesto completo y uno que no lo es está en que el primero indica claramente qué es lo que no incluye.

En mis presupuestos quedan fuera cinco cosas: la redacción de los textos (trabajo con los contenidos que me aportes o con los de tu web actual), la fotografía y el vídeo, el logotipo, la asesoría jurídica más allá de los textos legales base y el mantenimiento, que se contrata aparte mediante planes sin permanencia.

Otra omisión habitual es el segundo año. El precio de una web incluye su publicación, pero una web publicada sigue necesitando un dominio y un servidor. En mis paquetes, ambos van incluidos durante el primer año y el dominio queda siempre a tu nombre. A partir del segundo año, el hosting va incluido con cualquier plan de mantenimiento, desde 35 €/mes, y el dominio se renueva a precio de coste. Si prefieres no contratar ningún plan, te entrego la web con su código para que la alojes donde quieras. Un presupuesto que no menciona esta parte te dice cuánto cuesta hacer la web, pero no cuánto cuesta mantenerla en funcionamiento. Tienes el detalle de ese segundo año en Lo que mantiene en pie una página web.

Con las ampliaciones ocurre lo mismo. Una página adicional cuesta 60 €, el correo corporativo con tu dominio 75 € y la importación del blog de tu web actual, con sus redirecciones, 150 €. Si tienes estas cifras claras antes de firmar, cualquier ampliación del alcance se reduce a sumar lo que corresponda, sin tener que negociar de nuevo.

Dos presupuestos, lado a lado

Imagina ahora que tienes delante dos presupuestos, el más barato y el más caro de los que te han enviado. Lo primero que uno se pregunta es cuál de los dos es caro, pero esa pregunta no tiene respuesta hasta que sabes qué incluye exactamente cada uno. Puede que el barato sea una plantilla de cinco páginas con el dominio aparte y que el caro incluya los textos, las fotografías y un año de mantenimiento. En ese caso, los dos precios serían coherentes con lo que ofrecen y no tendría sentido juzgar uno a partir del otro.

La comparación útil se hace partida a partida. Revisa los mismos puntos en los dos: cuántas páginas incluye, quién se encarga del diseño y a partir de qué, quién aporta los contenidos, cuántas rondas de revisión hay, a nombre de quién quedan el dominio y el código, qué pasa a partir del segundo año y si el precio incluye el IVA. Si alguno de los dos no tiene una partida para alguno de estos puntos, pregunta. Y si quieres un tercer presupuesto con el que compararlos, en la página de desarrollo web tienes uno que se calcula al momento, con cada partida, los extras y el impuesto que corresponde a tu territorio.

Cuando todas estas preguntas tengan respuesta, el total, que al principio era la línea que menos decía, será la única que te quede por leer.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una página web básica?

Mi paquete de entrada, la Web Esencial, cuesta 790 € sin impuestos. Incluye hasta 5 páginas con diseño a medida, el SEO técnico, la analítica, el dominio y el hosting del primer año y una ronda de revisión.

¿Cuánto cuesta una página web corporativa?

La Web Corporativa cuesta 1.290 € sin impuestos. Llega hasta 12 páginas y añade el blog, el SEO ampliado y una segunda ronda de revisión.

¿Cuánto cuesta una tienda online?

La Tienda Online cuesta 1.990 € sin impuestos, con hasta 50 productos cargados, una pasarela de pago, los textos legales y la facturación integrada. Se construye con software libre, así que no pagas cuota de plataforma ni comisión por venta.

¿Qué debe incluir un presupuesto de página web?

Las partidas con su importe, el número de páginas, el plazo, las rondas de revisión, la forma de pago, lo que queda fuera y lo que ocurre a partir del segundo año con el dominio, el hosting y el mantenimiento. También debe decir a nombre de quién quedan el dominio y el código.

¿El presupuesto de una página web incluye el IVA?

Los precios de este artículo son sin impuestos. En la Península y Baleares se añade el 21 % de IVA, y el presupuesto calcula el impuesto que corresponde a tu territorio.

¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?

El primer año, el dominio y el hosting van incluidos en el precio de la web. Desde el segundo, el hosting va incluido con cualquier plan de mantenimiento, que empieza en 35 €/mes (420 € al año), y la renovación del dominio se cobra a precio de coste.

¿Cuánto se tarda en hacer una página web?

Son plazos estimados. Una web de hasta 5 páginas está online en unas 2 semanas, una corporativa en 2-3 semanas y una tienda en 3-5 semanas.

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